Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 29 julio 2014

El orgullo, en ocasiones,  PUEDE tener excusa.  Cuántas veces me encuentro en un libro.  Párrafo esclarecedor de “Orgullo y Prejuicio”:

 

-La próxima vez, Lizzy -dijo su madre-, yo no bailaría con él (refiriéndose al Señor Darcy), si estuviera en tu lugar.

 

-Creo poder prometer sin temor a equivocarme que no bailaré nunca con él.

 

-Su orgullo -dijo la señorita Lucas- no me ofende tanto como de ordinario me ofende el orgullo, porque en su caso existe una excusa. No es sorprendente que un joven tan distinguido, en el que se unen familia, fortuna e inteligencia, tenga muy buena opinión de sí mismo. Si se me permite expresarlo así, tiene derecho a ser orgulloso.

 

-Eso es muy cierto -replicó Elizabeth- y yo podría perdonarle fácilmente su orgullo, si no hubiera herido el mío.

 

-El orgullo -observó Mary, que se ufanaba de la solidez de sus reflexiones-, es, en mi opinión, un defecto muy común. Gracias a mis lecturas he llegado a la conclusión de que es frecuentísimo, de que la naturaleza humana es particularmente propensa, y de que son muy pocas las personas que no cultivan un sentimiento de suficiencia en razón de alguna cualidad, real o imaginaria. Vanidad y orgullo son cosas diferentes, aunque las dos palabras se utilicen, a menudo, como sinónimos. Una persona puede ser orgullosa sin ser vana. El orgullo se relaciona sobre todo con la opinión que tenemos de nosotros mismos, la vanidad, en cambio, con lo que queremos que los demás piensen de nosotros.

Read Full Post »

HERIR AL CORAZÓN ES CREARLO

Read Full Post »

No sé si las mujeres escriben poesía mejor o peor que los hombres, pero desde luego se aprecia otra sensibilidad…

 

 

No fue para mí…
Ya lo suponía.
Pero sé engañarme
tan bien con mentiras
y jugar al juego
de la falsa dicha,
que a veces me olvido
-ya ves si soy niña-
que estaba jugando
a que me querías.

Read Full Post »

Un extracto brillante de “Curso de Literatura Rusa”.

“Un sentimental puede ser una perfecta bestia en sus ratos libres. Una persona sensible no será nunca cruel. El sentimental Rousseau, a quien se le saltaban las lágrimas ante una idea progresista, distribuyó sus muchos hijos naturales entre diversos hospicios y asilos, y jamás se ocupó de ellos. Una solterona sentimental puede mimar a su loro y envenenar a su sobrina. El político sentimental puede acordarse del día de la madre y aniquilar implacablemente a un rival. A Stalin le encantaban los niños. Lenin lloraba en la ópera, sobre todo en La Traviata. Todo un siglo de autores cantaron la vida sencilla de los pobres. Por autores sentimentales nos referimos a la exageración no artística de emociones corrientes, que pretende provocar automáticamente la compasión tradicional en el lector”

Read Full Post »

“Un libro tiene que ser el hacha que rompa nuestra mar congelada”

Read Full Post »